La Ordenanza N° 49.668 dictada en el año 1995 por el ex Concejo Deliberante le puso nombres de mujeres a las calles que surcan el nuevo barrio de la ciudad. En todos los casos se trata de heroínas de carne y hueso, que lucharon con valentía contra los prejuicios de su época.
Provenientes de distintos orígenes sociales, con distintas profesiones, a todas ellas las une un objetivo común: la defensa de la igualdad, la libertad y la independencia. Revolucionarias en el cabal significado de la palabra, abrieron el camino para el logro de derechos civiles y políticos que hoy nos parecen naturales. Precursoras y combativas, muchas de ellas fueron burladas y despreciadas por la sociedad de su época.
A pesar de haber hecho historia, sus nombres nos parecen extraños. Desde acá, junto con un breve comentario de sus vidas, brindamos un homenaje a su dignidad y patriotismo. |